Curso

“El régimen justicialista posee una teoría económica propia, en la que el capital está al servicio de la economía y ésta al del bienestar social” Juan Domingo Perón

Este curso propone repasar los principios que deben orientar nuestra política económica, valiéndonos de la experiencia de los gobiernos peronistas para pensar la organización y las respuestas que demanda el desarrollo armónico de la Argentina, integrada social y regionalmente. ¿Cómo nos preparamos para el conflicto que ese modelo de desarrollo requiere? ¿Cuáles son los problemas que tiene que resolver un gobierno peronista? ¿Cuáles son las herramientas que debemos disponer a esos fines?


MODELOS ECONÓMICOS EN DISPUTA Y PLANIFICACIÓN PARA EL DESARROLLO DE LA ARGENTINA DEL SIGLO XXI.

Carga horaria: 12hs cátedra

Cantidad de clases: 6 clases

Modalidad: virtual

CONTENIDOS DEL CURSO:

  • Módulo 1: Los 3 modelos económicos en disputa

Las principales disputas por el rumbo económico se manifestaron entre dos versiones diferentes de ISI, el desarrollismo y el justicialismo, y el neoliberalismo. Este curso se centra en la diferencia entre el justicialismo, el desarrollismo y el neoliberalismo.

El neoliberalismo refiere a un patrón de acumulación de valorización financiera, en el que el vector de acumulación es especulativo y tiende a favorecer al capital financiero transnacional.

El desarrollismo pone énfasis en la producción, pero tiene como sujeto a los grupos económicos locales, oligopólicos, que al igual que el capital financiero transnacional pugna por salarios bajos.

El justicialismo hace hincapié en la industria y el desarrollo pero con tendencia al pleno empleo y salarios elevados.

De estas determinaciones básicas se desprenden otros aspectos como el papel del salario, la actitud ante el fenómeno inflacionario, la restricción externa, el déficit fiscal, el endeudamiento externo y la fuga de capitales y la concepción de la planificación de la economía.

  • Módulo 2: El papel del salario.

La distribución funcional del ingreso se divide fundamentalmente en salario y excedente, éste último adoptando forma de beneficio empresario, interés bancario y renta de la tierra.

El neoliberalismo privilegia las distintas formas de capitalización a interés, en primer lugar, y el excedente en general.

El desarrollismo pone énfasis en el beneficio empresario, en particular el concentrado.

El justicialismo hace hincapié en una justa distribución del ingreso entre el trabajo y el capital, subrayando la necesidad de salarios justos en primer lugar. Además, se insiste en la necesidad de que el excedente sea reinvertido de manera productiva para el desarrollo, en polémica con las formas especulativas del capital financiero.

  • Módulo 3: Inflación.

El neoliberalismo, partiendo del enfoque de la teoría cuantitativa del dinero, afirma es un producto de la emisión monetaria, el déficit fiscal y el exceso de demanda debido a los salarios elevados.

El desarrollismo interpreta que la inflación es un fenómeno multicausal, pero en la fase ascendente del ciclo tiende a converger con el neoliberalismo y afirma que se debe al “recalentamiento de la demanda” producto de la emisión monetaria y el déficit fiscal canalizados de manera directa o indirecta hacia salarios y jubilaciones.

El justicialismo hace hincapié en la inflación es un fenómeno multicausal pero que tiene su centro de gravedad en la puja redistributiva entre capital y trabajo, en primer lugar, y entre fracciones del capital en segundo lugar. Este segundo aspecto se expresa de manera notoria en las devaluaciones abruptas del peso respecto al dólar, impactando en la suba de los precios. Interpreta que también se debe a la concentración de la producción y el comercio en grupos concentrados, oligopolios o “formadores de precios”.

  • Módulo 4: Restricción externa y déficit fiscal.

La restricción externa es falta de dólares necesarios para importar bienes de capital e insumos importados para la industria, lo que detiene el crecimiento.

El neoliberalismo afirma la restricción externa se debe a que el gasto excesivo del Estado canalizado hacia sectores populares implica una mayor demanda de bienes y servicios extranjeros, por lo que la solución pasa por reducir el gasto, salarios y jubilaciones, devaluaciones y endeudamiento externo.

El desarrollismo, de manera similar al neoliberalismo, interpreta que la restricción externa se debe a que el gasto excesivo del Estado canalizado hacia sectores populares implica una mayor demanda de bienes y servicios extranjeros, por lo que la solución pasa por reducir el gasto, salarios y jubilaciones, devaluaciones y endeudamiento externo.

El justicialismo hace hincapié en que restricción externa es un fenómeno multicausal pero que tiene su centro de gravedad en la estructura productiva desequilibrada de un  país  periférico,  que  por  otro  lado  tiene  grupos  económicos  locales transnacionalizados que dolarizan sus excedentes y, en lugar de reinvertirlo en el país, lo redirigen al exterior para invertirlo en otras naciones en proyectos productivos o capitalizarlo de manera financiera. Desde 1976, esta fuga de capitales y el endeudamiento externo en dólares se tornaron en dos vectores principales de la restricción externa.

  • Módulo 5: Deuda y fuga.

El endeudamiento externo y la fuga de capitales siempre existieron, pero no siempre fueron un fenómeno relevante para la economía nacional. Comenzaron a ser el factor determinante de la economía desde 1976.

El neoliberalismo afirma el endeudamiento externo es necesario para cubrir el déficit fiscal, producto de un gasto excesivo del Estado canalizado de manera directa o indirecta hacia salarios y jubilaciones.

El  desarrollismo,  de  manera  similar  al  neoliberalismo,  interpreta  que  el endeudamiento externo es necesario para cubrir el déficit fiscal, producto de un gasto excesivo del Estado canalizado de manera directa o indirecta hacia salarios y jubilaciones y para financiar el desarrollo productivo del país, aunque buena parte termine de utilizarse en valorización financiera.

El justicialismo hace hincapié en que el endeudamiento externo para fines no productivos provee dólares para ser redirigidos al exterior y de una u otra manera es deuda termina siendo estatizada, pesando crecientemente sobre las políticas públicas, por lo que es necesario un proceso de desendeudamiento, administración cambiaria y de divisas.

  • Módulo 6: Planificación del desarrollo.

El significado del concepto de desarrollo depende los objetivos y sujetos de cada modelo económico. Por lo tanto, tampoco existe un solo concepto de planificación, porque está ligado a cada criterio de desarrollo.

El neoliberalismo afirma el desarrollo y la planificación de éste debe centrarse en la apertura económica, en las ventajas absolutas y la dotación natural de factores de cada nación, dando como resultado un país extranjerizado, que favorece al capital transnacional financiero, con desempleo y salarios bajos.

El desarrollismo propugna un desarrollo en el que los grupos económicos locales sean los sujetos del desarrollo, por encima del capital extranjero, un país industrial enfocado en la exportación, pero con salarios bajos.

El justicialismo hace hincapié en que el desarrollo debe contemplar a la mayoría del pueblo, trabajadores en particular, un país industrial, que exporte sin descuidar el desarrollo del mercado interno, en el que la distribución del ingreso progresiva y los salarios elevados, además de ser un acto de justicia social, traccionan la demanda que permite el desarrollo.

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